Estudiando la Estanquidad en Edificios Históricos


Hace ya algún tiempo me llego un artículo de la UPV/EHU en relación a cómo plantear las medidas de estanquidad en edificios históricos. Aunque el resultado es interesante en sí mismo, lo mejor del trabajo es el planteamiento que realizan para abordar el proceso. Adaptan los criterios generales a varios edificios en uso. El hecho de ser históricos dificulta el proceso, pues los edificios han estado sujetos a varias reformas.

Con las envolventes cada vez más aisladas, la estanquidad incrementa su relevancia en todos los balances energéticos de edificios Con lo que será cada vez más un factor determinante en el comportamiento energético de los edificios. Además, la estanquidad es más difícil de determinar y corregir que la transmisión de calor por conducción en muros.

Y por supuesto, los edificios históricos son más difíciles de abordar que los más recientes. Las falta de información, las estructuras de madera, los procesos de deterioro y las reformas sucesivas, hacen que sean un entorno muy variado.

Parece por tanto que inciden sobre un problema relevante. El artículo se titula “Airtightness Analysis of the Built Heritage–Field Measurements of Nineteenth Century Buildings through Blower Door Tests”, y analiza múltiples edificios del Siglo XIX y principios del Siglo XX en Donostia. Tanto edificios públicos (ayuntamiento, teatro y escuelas) como edificios residenciales. La gran mayoría cuentan con algún tipo de protección urbanística.

Edificios estudiados sobre la trama urbana de Donostia-San Sebastian. Fuente: Martin-Garin, et Al. (CC BY)

La estanquidad se suele medir empleando el sistema BlowerDoor. Básicamente implica cerrar todas las ventanas y aperturas técnicas del edificio, y colocar un ventilador en la puerta. El ventilador genera una determinada presión en el volumen interior, y se mide el caudal de aire que debe introducirse para mantener dicha presión. Generalmente se emplea el valor de referencia de 50 Pascales. Esta presión es muy superior a la que ocurre en condiciones realistas de operación, pero se sabe que existe una relación entre la infiltración a 50 Pascales y la que ocurre en condiciones normales. La relación fácil es de 1/20, pero hay relaciones más complejas.

Como los autores indican, el estudio de estos edificios debe realizarse con los edificio en uso, y el volumen de aire a insuflar podría requerir del uso de ventiladores “King size” (pensados fundamentalmente para entornos industriales). Por todo ello, abordan el proceso a través de un enfoque parcial, mediante la división de los edificios en áreas más pequeñas.

Recintos seleccionados en los edificios del Ayuntamiento, Teatro Victoria Eugenia y Birmingham 11, y Puerta BlowerDoor instalada en el edificio del ayuntamiento de Donostia-San Sebastián. Fuente: Martin-Garin, et Al. (CC BY)

Dado lo variado de la muestra, los resultados varían significativamente, con 2/3 de las muestras entre 3 y 20 renovaciones de aire por hora. Son valores altos, pero esperables, para edificios viejos, con ventanas originales (en gran medida) y volúmenes de control de dimensiones relativamente pequeñas.

Y luego están los casos extremos, los localizados en algunos de los espacios en plantas bajo cubierta en las que la permeabilidad al aire llega a superar las 30 renovaciones por hora.

Pero una de las cosas que indica el estudio es que el hecho de que sean ubicaciones complejas no impide que puedan tener buenos niveles de estanquidad. Como en otras muchas facetas de la vida, el diablo está en los detalles. En el estudio se localizan casos bien resueltos en ubicaciones bajo cubierta y buenos niveles de estanquidad en edificios renovados, etc. pero también malos niveles de estanquidad cuando se instalan ventanas nuevas, pero no se cuidan los detalles ni se instalan correctamente. Y por supuesto todo lo vinculado a las perforaciones y conducciones para las instalaciones eléctricas, fontanería, teléfono, etc. son una fuente conocida de problemas.

A partir de estos datos, los autores llegan a desarrollar un sistema de pesos para clasificar la estanquidad de un edificio/apartamento en función de sus características. Lo mayores pesos (peor resultado) son para los siguientes factores:

  • Ventanas originales mal conservadas (6)
  • Edificio sin renovar y con mantenimiento inadecuado (4)
  • Estructura de madera (3)
  • Ubicación en ático/piso superior (3)
  • Instalaciones empotradas (2)

En general, me ha parecido un estudio interesante. Que busca soluciones a cómo abordar la caracterización de la estanquidad de edificios antiguos, complejos y en uso. Además, el sistema de puntos puede ser de utilidad para identificar áreas de intervención prioritaria.

El artículo es un trabajo conjunto de los grupos ENEDI y CAVIAR. La citación completa del artículo es la siguiente: Martín-Garín, A.; Millán-García, J.A.; Hidalgo-Betanzos, J.M.; Hernández-Minguillón, R.J.; Baïri, A. Airtightness Analysis of the Built Heritage–Field Measurements of Nineteenth Century Buildings through Blower Door Tests. Energies 2020, 13, 6727. https://doi.org/10.3390/en13246727

El método en el que se basa es de la Universidad Concordia de Montreal, y puede encontrarse aquí: De Pani, S. A Study on Single Blower Door Methods for Multifamily Buildings in Montreal., Concordia University, Montreal, QC, Canada, 1999. https://spectrum.library.concordia.ca/id/eprint/863/

Material docente en abierto de la UPV/EHU sobre las infiltraciones en los edificios: Iñaki Gómez Arriaran, Moises Odriozola Maritorena, Koldobika Martín Escudero, Estibaliz Pérez Iribarren, Iker González Pino, Naiara Romero Antón, Física de Edificios: Transmisión de calor y masa en cerramientos. https://ocw.ehu.eus/course/view.php?id=475 Tema 5. Infiltraciones De Aire En Edificios. https://ocw.ehu.eus/mod/resource/view.php?id=39425